No sorprende a nadie el hecho de que las máquinas tragaperras se hayan visto afectadas por la crisis, después de todo hay menos dinero dando vueltas y por ello mismo hay menos dinero que llega a sus cajetines. El problema radica en que por cada tragaperras se paga una tasa fija a la comunidad autónoma correspondiente, generando cada año ingresos astronómicos para las arcas públicas. Muchos de los empresarios dueños de máquinas recreativas han pedido que los...